
Pues resulta que soy cliente desde hace mas de 10 años de un Vips, y siempre es lo mismo, gerentes he visto ir y venir y las cosas no cambian.
Con tanto tiempo de asidua asistencia, he logrado identificar las diferentes comunidades y clases de clientes, claro con la ayuda de las meseras también.
Clientes que hasta montan sus oficinas móviles y hasta impresoras traen, estos oficinistos casi el 90% de las veces solo consumen café y usan 3 mesas cn 5 PC’s viejas y feas con puras hojas de electrónicas, y dejan malas propinas, los que vienen con sus compañeros de trabajo, estos se dividen a su vez en grupos y en parejas de jefe con secre o secre con amigo pueden traer o no PC’s. Los viejitos retirados, que todos los días asisten y el 70% de las veces su consumo es exclusivamente café, amables aunque ruidosos, pero dejan buenas propinas.
Los novios eventuales muy acurrucados sin pedir mas atención que su servicio inicial, las compañeras de trabajo que solo vienen cuando hay que celebrar algún cumpleños, un grupo de fun-fly que se dicen ser “puros pilotos”, los estudiantes, solo por las tardes, muy ruidosos y nunca terminan sus tareas de presentación, maestros de la procrastinación.
Los grupos de amigos, que vienen a actualizar sus blogs y compartir archivos, y los amigos que vienen con todo el interés de enseñar desinteresadamente a sus amigas a usar su PC’s nuevas.
Por último los grupos de viejitas, de regular asistencia pero espaciadas, son ruidosas, pues sus oídos ya no son los de antes, poca comida, pocos postres y mucho café y buenas propinas, siempre friolentas, y son las que gobiernan el local, si a las señoras les molesta el sonido, se los bajan, y siempre piden apagar el aire acondicionado y que se chinguen todos los demás clientes como su servidor, que de ser fiel al nombre aquí el VIP sería Yo. Cómo es posible. Si esas personas, que en ocasiones también son jóvenes saben que son friolentas que se traigan sus abrigos y no nos molesten a los demás.
Lo mismo pasa en otros establecimientos, me pregunto como hace esa genta al viajar al extranjero?, pues claro, allá no dicen nada, son modelos de comportamiento y respetuosos de las leyes, los reglamentos y costumbres, entonces que es lo que les pasa aquí? Por qué es que no no respetamos en nuestro propio país?
Hace algún tiempo un amigo daba una clase de seguridad y reglamentos, preguntó:
- ¿Cuánto cuesta educarnos para usar el cinturón de seguridad?
Surgieron muchos precios, planes, controversias, él comentó que muchos planes también se le habían ocurrido, pero nos dijo que encontró un costo muy bajo, si se usa la concientización, y era algo que acababa de aprender:
- Simplemente lo que cuesta pasar el puente internacional, -en ese entonces, menos de 1 dólar- pasando el puente, todos los mexicanos dejan de tirar basura y de manera autómata se colocan el cinturón. Hoy serían $24 pesotes o $1.85 dólares, eso es barato, ya solo faltaría la conciencia social.
Tómenla!
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Comentarios Recientes